Para la mejor sesión de fotografía con los niños, te dejamos unos tips infalibles

Cuando hacemos fotografías de niños, se debe considerar que son eso: niños, y que posiblemente todo lo que se había planificado para la sesión podría cambiar como si se tratara de la dirección del viento. De modo que, si deseamos sacarle el máximo partido a dicha sesión de fotos estos consejos serán infalibles para que sea maravillosa. 

Ir en busca de las mejores ideas para la sesión de fotos: el primer paso será coger ideas enfocadas en el encuadres, planos, entornos. Para ello se puede echar mano de revistas de moda infantil o páginas de fotógrafos. 

Practiquemos fotografiando a nuestros hijos: y también a los sobrinos, nietos, hijos de todos los que nos rodean, ya que más o menos los conoces y podrias ir perfilando el estilo de tus futuras sesiones y contar con un portfolio que se pueda enseñar de cara a trabajos profesionales. 

Hacer fotografías a niños adaptándose a sus horarios: si bien lo ideal es que se fotografíen en la mañana o en la tarde, ellos son los que mandan y no somos nosotros quienes dirigimos la sesión, por lo que son ellos quienes imponen las reglas. 

Solicita a ellos que traigan su atrezzo personal: teniendo en mente que los niños deben sentirse cómodos ante una sesión de fotos, contar con un excelente “atrezzo” será una buena idea para este tipo de sesiones, y de esta manera se sentirán más seguros y cómodos. 

Ser cuidadosos con el uso del flash: si la situación no lo amerita, entonces no lo utilices, quizás parezca absurdo, pero si los niños son muy pequeños, podrían coger miedo. 

Hacer uso del zoom: si dispones de él, entonces úsalo ya que se hará más sencilla una óptica fija, pues con el zoom no necesitarás moverte. Se puede abrir o cerrar el campo sin tener que acercarse o alejarse del niño, lo que evitará menor confusión.

Elige prioridad a la velocidad: al fotografiar niños en una sesión, es ideal una velocidad mínima de 1/200, debido a que estos se mueven rápido. Quizás nos encontremos con niños tímidos que no se muevan del sitio con facilidad, pero en líneas generales, en cuanto cojan confianza no paran en toda la sesión.

Para fotografiar niños, se deben enfocar siempre sus ojos: Éste deberá ser el centro de atención, aunque siempre habrá sus excepciones. Se pueden conseguir fotos realmente increíbles con planos y enfoques que no sean los normales pues hay que dejar volar la creatividad. 

Es esencial ponernos a su altura: cuando se fotografían niños lo mejor es hacerlo a su altura, de esta manera se puede mostrar el mundo desde sus ojos evitando distorsiones. Para ello se debe estar dispuesto a moverse y a tener más energía que ellos y poder sacar buenas fotos. 

No debemos obligarlos a posar: ser pequeño es ser activo, por lo que quieren divertirse en todo momento. Con esta premisa en mente, lo ideal es hacer que la sesión sea un rato entretenido y que se lo pasen bien, hay que permitirles jugar, improvisar, ser ellos mismos y así obtendrás las mejores imágenes.